martes, 17 de julio de 2012

CRUELDAD CONTRA LOS ANIMALES : PARTE I



A partir de 2006 no hay leyes en China que rigen los actos de crueldad hacia los animales. 

En algunas jurisdicciones, como Fuzhou, control de agentes de perro puede matar a cualquier perro no acompañados a la vista. Sin embargo, la República Popular de China se encuentra actualmente en el proceso de hacer cambios a sus leyes de población parásita del perro en la capital, Beijing. Sr. Zheng Gang, quien es el director del Interior y el Comité Judicial que depende la Asamblea Popular Municipal de Beijing (BMPC), apoya el nuevo proyecto de Reglamento Municipal de Beijing de perros por parte del gobierno local. Esta nueva ley está llamada a sustituir el actual Reglamento Municipal de Beijing el perro propiedad, introducida en 1889. Las conversaciones de la regulación actual de "estrictamente" la propiedad del perro limitar y controlar el número de perros en la ciudad. El nuevo proyecto se centra en cambio en "una gestión rigurosa y restricciones que combina con la dirección." No hay gobierno apoya a las organizaciones de beneficencia como la Sociedad Protectora de Animales, que supervisa los casos de crueldad hacia los animales, de modo que todo tipo de abusos contra los animales, como para los peces, tigres y osos, se informó de las fuerzas del orden y bienestar de los animales

En septiembre de 2009, la legislación se elaboró para hacer frente a la crueldad deliberada de animales en China. Si es aprobada, la legislación que ofrecería cierta protección a los animales domésticos, vida silvestre en cautiverio y los animales utilizados en los laboratorios, así como la regulación de cómo los animales de granja son criados, transportados y sacrificados


Una investigación de 18 meses ha sacado a la luz uno de los más sucios secretos de la industria peletera: la cruel y brutal matanza de gatos y perros para el mercado de la piel. La investigación, fruto del esfuerzo conjunto de la "Humane Society" de E.E.U.U. y Manfred Karreman, un periodista alemán.

  




La investigación se ha centrado en China, país que se cree que es la mayor fuente de pieles de perro y gato. 

Los investigadores hicieron el seguimiento del sangriento rastro desde su origen. Presenciaron, de primera mano, la matanza de perros y gatos traídos de criaderos, perros extraviados y otros obviamente eran perros robados. Asistieron a salas de subasta europeas de pieles donde había compradores de muchas ciudades, incluyendo los E.E.U.U. En el camino se toparon con asesinos, vendedores, agentes de negocios y compradores de 13 países. Y ¿dónde acaba el rastro de muerte? - En la venta de pieles a lo largo y ancho del mundo.

Los perros en China sufren un terror y un dolor indecibles antes de ser asesinados. Tras haber sido embutidos en sacos para transportarlos, dejados a la fría intemperie sin comida o bebida, son cruelmente asesinados. Ni los más jóvenes cachorros se libran. Al desollarlos, sus pieles suelen ser arrancadas en vivo; si esto sucede, son conscientes del dolor hasta el momento antes de morir. Después su carne es servida en restaurantes y sus pieles vendidas por todo el mundo. 



Los investigadores fueron de incógnito en busca de un reportaje sobre las horribles condiciones en los mataderos de gatos y perros.






Descubrieron que este tipo de actividades no son parte específica del negocio de las pieles, ya que en primer lugar los animales son asesinados para obtener cuero (aunque los cuerpos de los perros asesinados en Tailandia también se usan para convertirlos en carne, comida para animales, afrodisíacos y manteca)

Los investigadores visitaron las compañías estatales de subproductos animales en Beijing y las provincias de Hebei, Heilongjiang y Henan para descubrir información detallada sobre la manufactura y comercio de las pieles de perro y gato. China, además, tiene un próspero negocio en torno a la carne de perro; la de gato parece ser que solo se come en Cantón.

Descubrieron que perros y gatos eran criados en granjas (la mayoría al norte de China), donde el clima es más frío, lo que favorece la fineza y calidad de los abrigos de piel o pelo. Las granjas de perros suelen tener unos 300 animales, y unos 70 las de gatos. Aun así, en la mayoría de las ocasiones, los perros y gatos asesinados no provienen de criadero y bien pueden ser animales robados o perdidos; por otro lado, algunas familias chinas pueden tener unos cuantos gatos, un perro o dos, y durante el invierno, cuando empieza la época de la matanza, esa familia también matara a los animales para llevar sus pellejos al mercado. Muchos pueblos tienen mercados al aire libre que sirven de puntos de encuentro. 




Los investigadores visitaron una granja, y allí encontraron perros vivos en una habitación, que no tenía sistema de calefacción, y donde los perros se veían sometidos al más severo frío. Los perros estaban rodeados de los cuerpos sin vida de otros perros que colgaban de ganchos. Algunos perros estaban destinados a ser vendidos y comidos en Harbin, y su piel a ser vendida en el comercio de las pieles. Los perros eran "empaquetados" en sacos y transportados en un vehículo hasta el matadero durante varias horas de trayecto.






En Harbin, lo investigadores pudieron ver perros mantenidos en la más absoluta oscuridad y expuestos al intenso frío de Febrero y sin agua o comida. Los perros estaban sujetos por finos alambres. A los investigadores les fue dicho que el carnicero mata de 10 a 12 perros al día y que su mujer a menudo transporta a los perros desde los criaderos del Norte. Un gran número de perros no acaba su trayecto en China, ya que algunos restaurantes (la mayoría coreanos) quieren "carne fresca" y muchos de los perros son llevados a estos otros destinos.

ro donde se venden los pellejos de perros y gatos que son asesinados en la localidad correspondiente.






Los investigadores fueron a un restaurante para comprobarlo y allí pudieron ver como, un perro era sacado de un saco; al salir del saco, el perro meneaba su rabo, como muestra de su confianza 

El menear terminó cuando el carnicero ató al perro un alambre de metal, con lo que el animal apenas podía moverse. El perro, presa del pánico intentaba zafarse, pero el carnicero levantó su pata trasera izquierda y le apuñaló en la ingle. La sangre comenzó a derramarse mientras el perro gemía de dolor e intentó forcejear algo más. Con cada movimiento el alambre iba cortando el cuello del perro. Tras unos instantes y estando el perro todavía vivo, el carnicero comenzó a quitarle la piel al perro. Según uno de los reporteros, pudo ver como el perro, ya sin piel todavía pestañeaba.

Tomado de:

3 comentarios:

jhan carlos cabrera mozombite dijo...

me parece un buen aporte sobre la crueldad contra los animales en china saludos

Anónimo dijo...

Deberian hacer lo mismo con sus hijos... yo querria un bolso con la piel de su puta madre tambien... en fin...

Anónimo dijo...

Oh sí, malditos, mejor vayamos al occidente a comer carne gentilmente extraída de vacas azotadas y demacradas; una milanesa de puerco al cual en sus primeros momentos de vida les arrancan los dientes con pinzas, o a comer un delicioso pollo o pato que fue amablemente mutilado cuando aún estaba vivo o siendo apenas un pollito, arrancado el pico y todos confinados en unas cómodas celdas en las que pasan toda su miserable vida sin poder ni siquiera dar la vuelta. Qué bueno que no vivo en China donde al parecer los perros reciben horribles tratos, y vivir en occidente donde los animales son tiernamente azotados, destripados, mutilados y asesinados con tal amor que no sienten ninguna de las suaves caricias del asesino, quiero decir, vendedor.